¡Bienvenidos! a un país ¿hospitalario?. En este blog os informaremos sobre la actualidad de los inmigrantes en España.
¿España un país hospitalario? o ¿ creencia a una segunda oportunidad?

España se le considera un país receptor de inmigrantes, que provienen de varios continentes. No solo vienen en pateras sino también en otros medios de transportes, y no siempre emigran por necesidad económica sino por otras causas como el clima.
España, miembro de la Unión Europea, con el paso del tiempo se ha convertido en un país receptor de inmigrantes. Vienen de países como América, Asia, África y de algunas zonas de Europa. En general se trata de personas de países pobres o en vías de desarrollo. A causa de esto si dejan sus hogares es por razones económicas. Algunos se trasladan a nuestro país con los documentos necesarios, pero otros no, son los que en los medios de comunicación reciben el nombre de “ilegales”.
¿Por qué vienen a España? Hasta ahora el factor más importante de la atracción migratoria era el desarrollo económico pero esto va a cambiar debido a la crisis. Las personas procedentes de Iberoamérica se sienten atraídas por la identidad cultural y lingüística y los magrebíes por la cercanía geográfica al continente africano. Pero no podemos olvidar que también se instalan en nuestro país inmigrantes de alto nivel como los jubilados de países del norte de Europa a los que les gusta el sur por la suavidad del clima y el modo de vida.
A lo largo de los años el perfil de las personas que abandonan su país para viajar a otro con el objetivo de buscar trabajo ha ido cambiando. Sobre todo, cada vez el número de inmigrantes ha ido aumentando. En España hay 46 millones de habitantes, de los cuales 5 son inmigrantes.
Si miramos los medios de comunicación de masas tendremos la impresión de que la mayor parte de estas personas llegan de África, porque en televisión básicamente vemos la llegada de pateras cuando empieza el verano de este continente. Pero en realidad, la mayor parte de gente que emigra a España proviene de países que son miembros de la Unión Europea. Un ejemplo de país del que sale mucha gente hacia la península Ibérica es Rumanía.
Y dentro de España es Cataluña junto con Madrid la región europea con mayor índice de inmigrantes que no tienen la documentación necesaria para su estancia. Entre un 25 y un 30 por ciento de la población inmigrante que reside en Cataluña está en situación irregular y un 20% trabaja en la economía sumergida, es decir, que trabajan sin que el Estado lo sepan y por lo tanto no tienen un contrato legal ni las ventajas que eso supone. Es normal que sean estas dos comunidades autónomas las que tengan más población extranjera ya que ésta se suele concentrar en las zonas de mayor dinamismo económico, o sea, donde hay más industrias y comercios y por lo tanto más necesidad de mano de obra. En el caso de los inmigrantes comunitarios muchos buscan poder disfrutar de un clima más suave que el de sus países de origen. Por esto los residentes de la UE se suelen concentrar en las costas de Levante, Andalucía, Baleares y Canarias. Por el contrario, las comunidades con menor proporción de inmigrantes en 2005 son Extremadura, Asturias, Galicia, País Vasco, Castilla León y Cantabria.
En España la mayoría de inmigrantes provienen de Iberoamérica, les siguen después los procedentes de la Unión Europea y del norte de África. A gran distancia se encuentran los procedentes de la Europa no comunitaria, el África subsahariana y Filipinas. Del resto de Asia y Oceanía vienen muy pocos.
En lo referente a las características socio-económicas la mayoría de las personas que vienen a nuestro país en busca de trabajo son hombres, aunque en la comunidad iberoamericana predominan las mujeres. En cuanto a la edad, la mayoría de la población inmigrante que viene a España lo hace porque busca un puesto de trabajo, en consecuencia, suelen tener entre 20 y 40 años.
El sector profesional que empleaba más inmigrantes eran, hasta ahora, los servicios y la construcción, pero las cosas están cambiando con la crisis económica.
¿Cómo llegan los inmigrantes?
Según los medios de comunicación, televisión, prensa, radio, etc… la mayoría de inmigrantes que llegan a España lo hacen a bordo de pateras. Sin embargo, éste no es el único medio de transporte que se utiliza para llegar a la Península ni sólo llegan emigrantes sin la documentación necesaria para instalarse en nuestro país o en cualquier otro de Europa. Por ejemplo, también llega mucha gente en avión, en tren o en coche como turistas que después se quedan definitivamente. Pero es verdad que la llegada de emigrantes por el mar en pateras es la más impactante y la más trágica, de aquí que los medios de comunicación informen sobre ella. Miles de africanos huyen de la miseria en busca de nuevos horizontes en la Europa del bienestar y una manera de conseguirlo es llegar a las costas de las Islas Canarias para que después los trasladen a España.
España es la puerta de entrada del “sueño europeo” que comparten la mayoría de los emigrantes magrebíes y subsaharianos. La desigualdad de oportunidades en ambas orillas del Atlántico y del Mediterráneo provoca el deseo de ir hacia Europa y es tanta la gente que lo anhela que los canales regulares para entrar en el continente se ven desbordados. La mayoría de las personas que llegan por los canales irregulares llegan después de realizar largos y penosos itinerarios por tierra que pueden durar meses en algunos casos, a algún punto de embarque en las costas de Guinea, Mauritania, Senegal, Gambia o del Sahara occidental para subirse a un cayuco o patera que les lleve hasta las Islas Canarias, que son la frontera sur de Europa.
Los periódicos publican casi cada día, especialmente en primavera y verano, fotos de inmigrantes que llegan en pateras o cayucos; imágenes que también podemos ver en televisión a la hora de la comida y la cena. Pero estas fotos son en parte una imagen deformada de la realidad. Es verdad que son reales pero el problema es que dan a entender que la vía marítima es la forma habitual de entrada de los inmigrantes. Las pateras y los cayucos son muy llamativos pero sólo son el método de entrada de un 5%. La gran mayoría de los inmigrantes entran en España a través de aeropuertos o por las fronteras terrestres. Éste es el caso de los que vienen de América Latina y de los países del Este de Europa que en conjunto representan más de las tres cuartas partes de los inmigrantes. También hay otros métodos, como la reagrupación familiar que en 2004 fue elegido por más de cien mil personas o el matrimonio mixto entre nacionales y extranjeros.
Así pues, a pesar de su “tirón mediático”, es verdad que la inmigración ilegal por vía marítima no es, cuantitativamente hablando, la que más contribuye a la inmigración irregular. Sin embargo, desde el punto de vista cualitativo su trascendencia es enorme debido al riesgo humanitario que afrontan los que emigran de esta manera y porque la gran cantidad de personas que quieren ir a Europa desde África ha provocado la creación de negocios que abusan de esta situación. Los emigrantes deben pagar un precio desproporcionado por “billetes de pasaje” que enriquecen a grupos criminales organizados que muchas veces están de acuerdo con los gobiernos de los países de salida. Estos grupos que organizan las travesías están considerados ya como mafias. Las actividades necesarias para organizar una travesía comprenden la captación de emigrantes irregulares, su ocultación y alojamiento en alguna localidad o escondite próximo al punto de embarque hasta que llegue ese momento, y después su transporte hasta los lugares desde donde saldrán. El transporte suele ser una embarcación dedicada a la pesca y comprada de segunda mano. Suelen llevar unos 600 litros de combustible y las travesías pueden llegar a durar 15 días. Prueba de lo peligroso que son esos viajes es que la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes en España cada verano hace una campaña entre los extranjeros que van a Marruecos de vacaciones para que adviertan de los peligros que viven los que intentan llegar a la Península en patera. Además, en colaboración con una ONG marroquí, distribuyen folletos, pegatinas, camisetas y bolsas de playa, con el lema de esta campaña: “No más muertes, apuesta por la vida”. Su intención es contrarrestar la publicidad positiva que hacen las mafias y algunas organizaciones marroquíes sobre las maravillas de Europa, para fomentar la inmigración clandestina e insegura, diciendo que Europa es la solución a todos sus problemas.
Por otra parte, también tenemos que tener en cuenta que no sólo se emigra por necesidades extremas, es decir, porque se vive en otro país en una situación de miseria y peligro, como ocurre en muchos de los países africanos, sino que también se puede decidir abandonar el país de origen e ir a otro para mejorar de vida, por estudios, por amor o para conocer nuevos lugares. Este tipo de inmigración es la que no aparece nunca por televisión porque su llegada no suele ser trágica.
España, miembro de la Unión Europea, con el paso del tiempo se ha convertido en un país receptor de inmigrantes. Vienen de países como América, Asia, África y de algunas zonas de Europa. En general se trata de personas de países pobres o en vías de desarrollo. A causa de esto si dejan sus hogares es por razones económicas. Algunos se trasladan a nuestro país con los documentos necesarios, pero otros no, son los que en los medios de comunicación reciben el nombre de “ilegales”.
¿Por qué vienen a España? Hasta ahora el factor más importante de la atracción migratoria era el desarrollo económico pero esto va a cambiar debido a la crisis. Las personas procedentes de Iberoamérica se sienten atraídas por la identidad cultural y lingüística y los magrebíes por la cercanía geográfica al continente africano. Pero no podemos olvidar que también se instalan en nuestro país inmigrantes de alto nivel como los jubilados de países del norte de Europa a los que les gusta el sur por la suavidad del clima y el modo de vida.
A lo largo de los años el perfil de las personas que abandonan su país para viajar a otro con el objetivo de buscar trabajo ha ido cambiando. Sobre todo, cada vez el número de inmigrantes ha ido aumentando. En España hay 46 millones de habitantes, de los cuales 5 son inmigrantes.
Si miramos los medios de comunicación de masas tendremos la impresión de que la mayor parte de estas personas llegan de África, porque en televisión básicamente vemos la llegada de pateras cuando empieza el verano de este continente. Pero en realidad, la mayor parte de gente que emigra a España proviene de países que son miembros de la Unión Europea. Un ejemplo de país del que sale mucha gente hacia la península Ibérica es Rumanía.
Y dentro de España es Cataluña junto con Madrid la región europea con mayor índice de inmigrantes que no tienen la documentación necesaria para su estancia. Entre un 25 y un 30 por ciento de la población inmigrante que reside en Cataluña está en situación irregular y un 20% trabaja en la economía sumergida, es decir, que trabajan sin que el Estado lo sepan y por lo tanto no tienen un contrato legal ni las ventajas que eso supone. Es normal que sean estas dos comunidades autónomas las que tengan más población extranjera ya que ésta se suele concentrar en las zonas de mayor dinamismo económico, o sea, donde hay más industrias y comercios y por lo tanto más necesidad de mano de obra. En el caso de los inmigrantes comunitarios muchos buscan poder disfrutar de un clima más suave que el de sus países de origen. Por esto los residentes de la UE se suelen concentrar en las costas de Levante, Andalucía, Baleares y Canarias. Por el contrario, las comunidades con menor proporción de inmigrantes en 2005 son Extremadura, Asturias, Galicia, País Vasco, Castilla León y Cantabria.
En España la mayoría de inmigrantes provienen de Iberoamérica, les siguen después los procedentes de la Unión Europea y del norte de África. A gran distancia se encuentran los procedentes de la Europa no comunitaria, el África subsahariana y Filipinas. Del resto de Asia y Oceanía vienen muy pocos.
En lo referente a las características socio-económicas la mayoría de las personas que vienen a nuestro país en busca de trabajo son hombres, aunque en la comunidad iberoamericana predominan las mujeres. En cuanto a la edad, la mayoría de la población inmigrante que viene a España lo hace porque busca un puesto de trabajo, en consecuencia, suelen tener entre 20 y 40 años.
El sector profesional que empleaba más inmigrantes eran, hasta ahora, los servicios y la construcción, pero las cosas están cambiando con la crisis económica.
¿Cómo llegan los inmigrantes?
Según los medios de comunicación, televisión, prensa, radio, etc… la mayoría de inmigrantes que llegan a España lo hacen a bordo de pateras. Sin embargo, éste no es el único medio de transporte que se utiliza para llegar a la Península ni sólo llegan emigrantes sin la documentación necesaria para instalarse en nuestro país o en cualquier otro de Europa. Por ejemplo, también llega mucha gente en avión, en tren o en coche como turistas que después se quedan definitivamente. Pero es verdad que la llegada de emigrantes por el mar en pateras es la más impactante y la más trágica, de aquí que los medios de comunicación informen sobre ella. Miles de africanos huyen de la miseria en busca de nuevos horizontes en la Europa del bienestar y una manera de conseguirlo es llegar a las costas de las Islas Canarias para que después los trasladen a España.
España es la puerta de entrada del “sueño europeo” que comparten la mayoría de los emigrantes magrebíes y subsaharianos. La desigualdad de oportunidades en ambas orillas del Atlántico y del Mediterráneo provoca el deseo de ir hacia Europa y es tanta la gente que lo anhela que los canales regulares para entrar en el continente se ven desbordados. La mayoría de las personas que llegan por los canales irregulares llegan después de realizar largos y penosos itinerarios por tierra que pueden durar meses en algunos casos, a algún punto de embarque en las costas de Guinea, Mauritania, Senegal, Gambia o del Sahara occidental para subirse a un cayuco o patera que les lleve hasta las Islas Canarias, que son la frontera sur de Europa.
Los periódicos publican casi cada día, especialmente en primavera y verano, fotos de inmigrantes que llegan en pateras o cayucos; imágenes que también podemos ver en televisión a la hora de la comida y la cena. Pero estas fotos son en parte una imagen deformada de la realidad. Es verdad que son reales pero el problema es que dan a entender que la vía marítima es la forma habitual de entrada de los inmigrantes. Las pateras y los cayucos son muy llamativos pero sólo son el método de entrada de un 5%. La gran mayoría de los inmigrantes entran en España a través de aeropuertos o por las fronteras terrestres. Éste es el caso de los que vienen de América Latina y de los países del Este de Europa que en conjunto representan más de las tres cuartas partes de los inmigrantes. También hay otros métodos, como la reagrupación familiar que en 2004 fue elegido por más de cien mil personas o el matrimonio mixto entre nacionales y extranjeros.
Así pues, a pesar de su “tirón mediático”, es verdad que la inmigración ilegal por vía marítima no es, cuantitativamente hablando, la que más contribuye a la inmigración irregular. Sin embargo, desde el punto de vista cualitativo su trascendencia es enorme debido al riesgo humanitario que afrontan los que emigran de esta manera y porque la gran cantidad de personas que quieren ir a Europa desde África ha provocado la creación de negocios que abusan de esta situación. Los emigrantes deben pagar un precio desproporcionado por “billetes de pasaje” que enriquecen a grupos criminales organizados que muchas veces están de acuerdo con los gobiernos de los países de salida. Estos grupos que organizan las travesías están considerados ya como mafias. Las actividades necesarias para organizar una travesía comprenden la captación de emigrantes irregulares, su ocultación y alojamiento en alguna localidad o escondite próximo al punto de embarque hasta que llegue ese momento, y después su transporte hasta los lugares desde donde saldrán. El transporte suele ser una embarcación dedicada a la pesca y comprada de segunda mano. Suelen llevar unos 600 litros de combustible y las travesías pueden llegar a durar 15 días. Prueba de lo peligroso que son esos viajes es que la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes en España cada verano hace una campaña entre los extranjeros que van a Marruecos de vacaciones para que adviertan de los peligros que viven los que intentan llegar a la Península en patera. Además, en colaboración con una ONG marroquí, distribuyen folletos, pegatinas, camisetas y bolsas de playa, con el lema de esta campaña: “No más muertes, apuesta por la vida”. Su intención es contrarrestar la publicidad positiva que hacen las mafias y algunas organizaciones marroquíes sobre las maravillas de Europa, para fomentar la inmigración clandestina e insegura, diciendo que Europa es la solución a todos sus problemas.
Por otra parte, también tenemos que tener en cuenta que no sólo se emigra por necesidades extremas, es decir, porque se vive en otro país en una situación de miseria y peligro, como ocurre en muchos de los países africanos, sino que también se puede decidir abandonar el país de origen e ir a otro para mejorar de vida, por estudios, por amor o para conocer nuevos lugares. Este tipo de inmigración es la que no aparece nunca por televisión porque su llegada no suele ser trágica.
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